UNA HERENCIA INVISIBLE Cuando pensamos en herencia, normalmente pensamos en nuestros apellidos ( especialmente el de nuestro padre ), en nuestros rasgos físicos o incluso en aquellas características que nos hacen parecernos a nuestra familia. Pero hay una parte de nuestra herencia que resulta especialmente interesante: el ADN mitocondrial. Las mitocondrias son estructuras que se encuentran dentro de nuestras células y que cumplen una función fundamental para producir energía. Lo curioso es que el ADN que contienen se hereda, en condiciones normales, exclusivamente de nuestra madre. Eso significa que, cuando nacemos, recibimos de nuestra madre una pequeña parte de información genética que ha pasado de generación en generación a través de la línea materna. Y entonces aparece una pregunta que va más allá de la biología: ¿Cuántas cosas de nosotras comenzaron mucho antes de que nosotros existiéramos? Quizás heredamos unos ojos, una forma de la cara o determinadas características bioló...